¿QUÉ PODEMOS HACER CUANDO TODO NOS VA MAL EN ELCAMPO?

 

 

 

Los aspectos que necesitamos entrenar para la práctica del golf son múltiples: el físico, el técnico, el estratégico y el mental y todos los entrenamos porque queremos mejorar el resultado que aparecerá en nuestra tarjeta al final del recorrido.  

 

Aquí es donde necesitamos introducir la luz para no confundirnos cuando ese resultado no vaya siendo bueno.  

 

Sucede que cuando un jugador tiene un mal comienzo (y es bastante habitual) entramos en un estado de enfado o desmoralización y ya no disfrutamos del recorrido. Lo único que queremos es que acabe este calvario.  

 

¿Porqué es un calvario?

 

Seguramente porque no nos gusta la sensación que tenemos. No nos gusta nuestro estado de ánimo. Es negativo y mientras lo tenemos no nos mejora nuestra estima.

 

Tendríamos que prestar atención a lo que nos decimos internamente para constatar que no son lindezas precisamente.  

 

Bien, entonces ¿qué podemos hacer?  

 

Lo primero es tener claro que ha habido veces en los que hemos hecho un buen resultado y no nos hemos sentido satisfechos con nuestro juego.

Lo contrario también es cierto, a veces haciendo un mal resultado hemos acabado satisfechos.

 

La satisfacción que podemos sentir al final de un recorrido es un nuevo indicador al que nos interesa atender ya que ello nos va a dar más posibilidades de avance y mejora.  

 

Analicemos un poco más el porqué podemos sentirnos satisfechos o insatisfechos independientemente del resultado.  

Si revisamos nuestros recorridos en los que nos hemos sentido bien, nos daremos cuenta que los motivos son variados. Unas veces ha sido porque hemos dado algún golpe magistral, o hemos atravesado nuestro hoyo maldito sin problemas, o hemos jugado concentrados, o hemos vuelto a recuperar la concentración después de que algo nos sacara de ella, etc.

Los motivos son muy numerosos pero cada uno nos deja al final del recorrido un poso de satisfacción.  

 

Todo este análisis nos indica que cuando los bogeys y doblebogeys se amontonen en nuestra tarjeta todavía podemos acabar satisfechos, todavía podemos ganar el partido mental jugando los demás hoyos concentrados, o haciéndolo con confianza y ganas.

También podemos concentrarnos en nuestra fuerza y energía golpeando la bola con fuerza y acabando el recorrido con energía de sobra. O podemos tomar decisiones estratégicas brillantes en cuanto a la forma de encarar un hoyo.

 

Hay muchos partidos que podemos ganar y no sólo el del resultado.

 

Cada aspecto del entrenamiento (físico, técnico, estratégico y mental) puede ser el que nos proporcione esa satisfacción que buscamos.

 

 

  Tomás Guijarro