"Diálogos de Película"

 

 

 

Seguimos con los diálogos de esta película.

Hoy voy a poner a tu disposición el artículo escrito por Pablo Herrero que escribe noticias y artículos interesantísimos de Golf en su web www.fueradelimites.com.
Te aconsejo que si no la conoces te pases por ella.
Me sorprendió muy agradablemente ver que analizaba un diálogo de esta película.
Te dejo con él.

 

pelicula

 

Recordemos su sinopsis:

Esta fascinante historia trata sobre la vida de Rannulph Junah, una joven promesa del golf que pierde su magistral swing tras estar en primera línea de guerra y volver traumatizado.
En 1931, Junah es invitado a participar en un torneo de golf, frente a dos de los más famosos jugadores de la época, Walter Hagen y Bobby Jones.
Milagrosamente Junah contará con la ayuda de un misterioso caddie llamado Bagger Vance para encontrarse a sí mismo y recuperar su pasión por el golf.
La historia está contada por Hardy Greaves, que en aquella época era un niño enamorado del Golf y que tiene a Junah por su mayor ídolo.
Junah está en el último hoyo, y puede ganar. Su bola está en el borde del green, al ir a quitar una hoja, se mueve la bola...

  

Rannulph Junah – La bola se ha movido.
Hardy Greaves – No.
Rannulph Junah – Se ha movido. Debo pedir un golpe de penalidad.
Hardy Greaves – No, no,... no lo haga por favor, no lo haga…
Hardy Greaves – Sólo lo hemos visto usted y yo, y yo no se lo diré a nadie, se lo prometo… Nadie lo sabrá nunca.
Rannulph Junah – Yo sí Hardy. Y tú también.
Hardy Greaves – Bagger, tiene que decirle que no lo haga ¡Es una regla estúpida que no significa nada!
Bagger Vance – Eso debe decidirlo él, Hardy.
...
Arbitro – Una bola se considera que se ha movido si abandona su posición original, aunque sea en grado mínimo, pero no si simplemente oscila y vuelve a descansar en su posición original.
Arbitro – ¿No estaba ahí? ¿Seguro que se ha movido?
Árbitro – A veces una bola tiembla y después se vuelve a quedar quieta.
Rannulph Junah – La bola estaba aquí y ha rodado hasta aquí.


 
Este diálogo de la película ‘La Leyenda de Bagger Vance’ hace que merezca la pena verla hasta el final. Esta situación la he vivido alguna vez por el campo, tanto en primera persona (y estando solo, sin que nadie me viera), como en compañía de otras. Siempre que me ha sucedido solo he aplicado la norma correspondiente porque no me gusta engañarme a mi mismo, ni tampoco a los demás. Estando con más gente, me ha pasado de todo, pero prefiero no recordar. Eso sí, desde hace tiempo, en la partida que juego yo, se cumplen todas las reglas o no se firma la tarjeta.
Esta situación para mi resume la diferencia a un golfista y un cantamañanas. Si no respetas las normas, mejor dedícate a otra cosa y vete a engañarte a tí mismo y a los demás a otra parte. Donde mejor pueden estar los tramposos es fuera de un campo de golf, pero, eso sí, ellos mismos saben que no son mejores por apuntarse golpes de menos o escaquearse de aplicar alguna regla. Se agradece que el golf no sea como el fútbol, donde los piscinazos en el área o las simulaciones de agresiones están a la orden del día. Esperemos que nunca evolucione hacia eso nuestro querido mejor deporte del mundo.